Privacidad en Facebook

Pedir privacidad en las redes sociales es como llamar a Ferrari y pedir uno de color rosa chillón. Literalmente imposible.

No lo acabo de entender, en las dos últimas semanas he recibido mensajes a cientos sobre las nuevas normas de privacidad de Facebook, para empezar de la propia empresa, que intenta justificar el uso y acceso que van a dar de la información que contienen a terceros. Hablan del qué y el cómo, no voy a hablar de eso, voy a hablar de la ingenuidad de cierta gente, que utilizando un servicio gratuito y con unas normas básicas como Facebook piensa que tiene derecho a que sus contenidos sean tratado como él quiere.

Y no es que yo quiera fastidiar a nadie con este artículo, es que me parece de ingenuos varios conceptos que parece que hemos olvidado por la costumbre de utilizar internet y las redes sociales con una alegría propia solo del ser humano:

  • Todo lo que se publica en internet está automáticamente sujeto a las normas del sitio web en cuestión
  • Todo lo que se publica en internet automáticamente es indexado por Google si es público y por el sitio web en cuestión si es información privada
  • Los servicios gratuitos lo son porque de algún sitio obtienen beneficios, normalmente publicidad, es de ingénuos pensar que no van a utilizar los datos que tienen de nosotros para que la publicidad que son capaces de proponer sea más efectiva.
  • Todo lo que se publica en internet es susceptible de ser accedido por los organismos de los diferentes gobiernos y cualquiera con ojos en la cara
  • Todo servicio web es suceptible de tener un problema de seguridad y por lo tanto sufrir un robo de información con esos datos sobre nuestra vida que alegremente cedemos.

¿Y cuál es la solución? Pues sinceramente es muy sencillo, si no queremos que información sobre nosotros fluya alegremente por internet... no la publiques.¡¡¡¡Es que quiero compartir mi vida con mis amigos!!! Me parece bien, hay unos sitios también públicos donde se puede compartir información con los amigos, los de verdad: bares, cafeterías, centros comerciales, polideportivos, playas o simplemente la calle.

Hace nada hemos visto a unas cuantas famosas quejarse por la filtración de sus fotos en poses más o menos provocativas, resulta que se ha demostrado que el problema son las superseguras contraseñas que tenían en las cuentas de iCloud. Pero esa no es la raiz del problema. Si te haces fotos eróticas porque te apetece y te gusta (no voy yo a decir a nadie lo que tiene que hacer o dejar de hacer), hazlo de manera que no circulen por internet. ¿Se habrían hecho esas fotos hace años cuando no había cámaras digitales? Seguro que no, por no dejárselas al fotógrafo para revelarlas. Lo dicho, información que no se publica información que no se filtra y no se utiliza para otras cosas.

Seguimos sin estar socialmente preparados para entender lo que supone la tecnología y las redes sociales. Ejemplo básico es el de la gente que comparte su vida en internet pero a futuro, es decir, gente que se dedica a contar lo que va a hacer, viajes incluidos. Pues no hace falta que ninguna gran empresa tenga esa información, basta con que la tenga el amigo de lo ajeno de turno y pueda saber tranquilamente cuando acceder al piso en cuestión y cuando irse con toda la calma del mundo. Eso si, dejaremos las persianas a media altura para disimular y la ropa colgada, pero en Facebook pone exáctamente que día me voy y que día vuelvo.

Lo de las fotos y los videos... pues bueno, publicamos fotos y videos nuestros haciendo tonterías y luego nos extraña que haya empresas que se dedican a preparar perfiles sobre personas que otras empresas van a contratar. Uy!!! que me he quedado sin trabajo porque hay un par de fotos en internet donde aparezco haciendo el tonto después de una cena de empresa y del video del viaje al caribe bebiendo vitamina R que me da el camarero desde la barra directamente de la botella mejor ni hablamos.

Ojo con lo que publicamos que no solo estará ahí hasta que nosotros queramos, sino que si es gracioso alguien lo copiará, replicará... pedir el derecho al olvido a Google ha llenado la boca de algunos políticos, pero internet, hay internet, esa no olvida.

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