La crisis y el ajuste de las futuras pensiones

La crisis está dejando entre nosotros muchas sensaciones y dudas, eso está claro. Sensaciones de pesimismo o incluso odio hacia ciertos roles sociales: políticos, banqueros... o incluso entes que desconocíamos y desconocemos: el mercado, los especuladores

Además de la crisis surgen preguntas sobre el por qué. Todo tiene un objetivo, si como dicen esta crisis está forzada por esos agentes sociales tiene un objetivo o varios y nos toca elegir cuál es el que más nos convence.

La teoría que me han contado este mañana es, no se si buena, pero al menos bastante plausible. De hecho si no es el objetivo que pudiera perseguir ese alguien que ha organizado este desorden económico (que también llamamos crisis), es al menos una de sus consecuencias seguras.

Vamos al tema. Recuerdo que era yo pequeño cuando mis abuelos se jubilaron, uno, antiguo herrero de pueblo, tuvo que trabajar los últimos años de su vida manteniendo un garaje para cotizar lo suficiente para tener una pensión mínima decente que le permitiera vivir con cierta solvencia. Otro, minero jubilado por anticipado por enfermedad. Ambos dos cumplían un perfil típico de su generación y las cercanas: jubilados con una pensión baja o la mínima que mantiene a dos personas, él como jubilado y su mujer, que responsable de criar a los hijos no había trabajado nunca.

El tiempo pasa y nos encontramos con otro escenario, las parejas trabajan y comienza a haber jubilados que podríamos llamar de lujo, no solo han cotizado toda su vida para obtener una buena pensión, sino que han trabajado los dos. Donde antes entraba una jubilación de 600 euros ahora entran dos de más de 1.500. Es bastante sencillo pensar que el coste medio de la jubilación de una pareja se ha disparado en los últimos años, con lo que eso supone para el "saco de las pensiones".

Llega nuestra nueva conocida (que no amiga) "la crisis" y resulta que familias donde trabajaban los dos con un buen sueldo se quedan en que sólo trabaja uno y con una rebaja de sueldo. El nivel de vida baja, pero no sólo ese nivel de vida, sino también la previsión para el futuro. Además, resulta que quien trabaja lo hace con intervalos, cotiza menos tiempo además de en menor cantidad.

Para más agradecimiento el gobierno promulga una ley que dice que van a contar en el cálculo de la pensión son los 15 últimos años de vida laboral (que solían ser los de sueldo más alto), sino los 35 últimos cotizados (que viene a ser casi toda la vida laboral de una persona).

¿Os imagináis lo que va a pasar con esas parejas que han pasado de tener dos sueldos fijos a tener uno y no siempre?

Juntando las dos cosas nos encontramos que de aquí a no mucho tiempo el coste medio de las pensiones por cada pareja va a bajar otra vez. Esto supondrá en la práctica que se facilitará mucho la vida del fondo de pensiones y su gestión. Se cotiza menos, pero se paga mucho menos. Volveremos a la foto de hace años, cuando la diferencia salarial de un jubilado y de sus hijos sea grande o muy grande, eso si, los hijos serán capaces de cotizar lo suficiente para pagar casi "on-line" la jubilación de su padre.

Decía Javi, un antiguo compañero de trabajo, cuando se muera mi padre lo voy a meter en un arcón para seguir cobrando la pensión. Pues si, pero el premio ya no va a ser tan goloso.

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