Senda Viva, consejos y frustraciones

Los fines de semana, normalmente, son esos dos días que se inventaron para descansar... o para cansarse de otra manera, como decía un viejo amigo. Hay muchas maneras de invertir ese tiempo, puedes dedicarte a una terraza y cervezas, puedes... SENDA VIVA

Un día intenso.

Después de conseguir informaciones diversas de gente que ya había pasado por allí, tenía la sensación de que me enfrentaba a una mezcla entre Cabárceno y Terra Mítica. Es decir, muchos animalitos que visitar y atracciones familiares a gran escala.

Cuando preguntes a alguien sobre como enfrentarse a Senda Viva no esperes oír siempre la misma opinión, cinco encuestados y frases opuestas en los cinco:

  • "Se puede ver en un día" frente a "necesitas un par de días para disfrutarlo de verdad"
  • "Normalmente no hay mucha gente" frente a "colas de una hora para algunas atracciones"
  • "Es pequeño y se puede ir andando de un sitio a otro, no cojas los trenecitos" frente a "menos mal que tienen un sistema de transporte interno"
  • "Tienes que ver los espectáculos" frente a "vete a las atracciones y no pierdas el tiempo con el circo"

Bueno, pues después de haber pisado por allí puedo aseguraros que todos tienen razón y ninguno tiene razón... vamos, a la gallega. Lo que si os puedo asegurar que si vais pasaréis un día muy intenso.

El acceso, las primeras sorpresas.

Normalmente este tipo de parques tiene nada más llegar algo que "enganche", el recibidor de la Warner es un sitio genial para hacer fotos, el de Disneyland París con el castillo al fondo y Mickey Mouse ni te cuento... pues bien, SENDA VIVA te deleita con un paseo de unos 10 minutos hasta el edificio donde se compran las entradas y se accede a la primera zona: "El pueblo".

Recomendable comprar las entradas por internet previamente, hay que recogerlas en taquilla, pero dan prioridad a esa cola frente a la cola de la gente que tiene que comprar la entrada "in-situ".

En esta zona de "El pueblo", podrás ver tiendas, donde tomar algo... pero nada de atracciones para los niños. Te toca coger el primer trenecito para acceder a la segunda zona: La feria.

Recomendación, si perdéis un trenecito considerar ir andando, hay unos 10 minutos por una senda bien marcada y el tren viene cada 15.

La feria, evitar distracciones.

Llegamos a la feria, es la zona, en mi opinión, más jugosa para todos, eso si, nada más llegar os encontraréis unas atracciones, muy bien organizadas, pero que parecen ahí colocadas para perder un tiempo precioso. Son atracciones buenas para niños pequeños, siete años máximo. Recomendación: saltarse esta zona y subir las escaleras que dan acceso a la zona del lago.

La zona del lago tiene bastante más jugo, están las lanchas a motor, que gustarán mucho a grandes y pequeños, las barcas de remos para hacer un poco de deporte y unas barquitas para los más pequeños que también darán juego. Hay una versión light de la tirolina y también encontraréis "la brasería", se puede comer medio pollo con patatas y bebida por 12 euros (para que os hagáis una idea del precio).

Dependiendo la edad de los niños yo esta zona también me la saltaría, para ir al plato fuerte de la feria: "El boshling". Si llegáis cuando abren el parque tratar de ir directos a esta, suele haber cola... y ganas de repetir. La atracción en si es una especie de montaña rusa, en la que viajas en un cochecito para dos personas que sube hasta lo alto del monte para bajar dando curvas vertiginosas gracias a la señora Gravedad. Podéis controlar la velocidad, la única norma es no pararse y mantener una distancia mínima con el que va delante. Muy recomendable montar, repetir y... ¡¡¡¡no frenar!!!! hasta el final.

En la feria están también las dos instalaciones donde hay actuaciones, una es el circo, con actuación de equilibristas a horas varias dependiendo del día y otra es un anfiteatro situado en la zona alta del lago y donde se hace la cetrería (recomendable la cetrería, por cierto).

El bosque, tres zonas claramente diferentes

La zona del tubbing, que yo llamaría toboganing, es para mayores, está algo más arriba del lago y no hace falta subir en autobús, recomendable ir andando hasta los toboganes, decidir si vas a subir (y puedes, para los niños 1.35 el recto y 1.50 el curvo). Prometen emociones fuertes. Si no vas a bajar por el tobogán es una manera fácil de subir a las otras zonas del bosque sin tirar de trenecito, usando una cinta transportadora más que útil, cómoda.

La zona que yo llamo 2 es también para mayores, un mirador sobre Las Bárdenas genial para hacer panorámicas y una atracción de esas en las que te dejan caer desde gran altura... pero esta vez con unas vistas impresionantes. Lo dicho, solo para mayores.

La zona 3 es totalmente para niños, cochecitos, cuenta-cuentos y alguna atracción más para niños pequeños (otra vez menos de siete años). Hay un chiringuito para tomar algo fresco y una bajada por el centro del bosque con muchos animales y oportunidades de disfrutar del bosque, un safari fotográfico en toda línea.

¿La granja?

Lo reconozco, el día no dio para nada más, bueno, subimos a "La granja", pero sólo para montarnos en las cadenas, una atracción de las de siempre que cumple sobradamente con las expectativas. También ahí un chiringuito donde aplacar el calor.

¿Consejos y frustraciones?

Llegados aquí diréis ¿por qué el título consejos y frustraciones? Consejos porque he ido dando alguno, más que consejos son las cosas que pienso hacer cuando volvamos; frustraciones por que el parque me dejó buen sabor de boca, pero tendré que volver para catarlo bien, se puede optimizar muchísimo el tiempo, cosa que en otros parques no me ha pasado, en otros, con el plano hemos acertado en el cauce a seguir, reducir colas y ver todo con cierto orden. En esta ocasión el orden brilló por su ausencia, ayudado en gran parte por la propia organización del parque: autobuses, traslados, caminatas...

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